'' EL SUEÑO DE YOUSSEF ''
Youssef es un niño del sur de Argelia.
Su familia es muy pobre, viven solos en medio del desierto del Sáhara.
Únicamente tienen un rebaño de camellos y cabras con los que se alimenta toda la familia.
Youssef es el mayor de la familia con tres hermanos y dos hermanas de tres años.
Cada día, él se encarga de ayudar a su padre a cuidar los camellos y las cabras.
Su padre está muy contento por el rendimiento tan bueno que tiene el rebaño y por la gran ayuda que recibe de su hijo. No sabe cómo agradecerle todo el esfuerzo que hace Youssef.
El padre de Youssef se llama Saït.
De cada vez Youssef le ayuda más, y el rebaño va a mejor, no para de crecer y es posible que puedan vender algun animal y ganen dinero.
Un día Saït pensó que llevar a Youssef a la capital de Argelia sería lo mejor que le hubiera pasado en la vida.
Saït no sabía cuándo, pero le quería llevar.
La única forma de llegar sería atravesando el desierto en camello.
A Saït no le importaba cuánto tardasen en llegar, lo que le importaba de verdad era agradecer el trabajo realizado a su hijo y hacerle feliz.
Un día Saït le dijo a Youssef :
Saït :-Hijo, ¿te gustaría ir a la capital de nuestro país?
Youssef:-¡Por supuesto que sí! Pero... ¿cuándo?¿por qué?
Saït :-Si quieres podemos salir mañana con los camellos, para agradecerte todo lo que me has ayudado con el rebaño .
Youssef :-Muchísimas gracias, ¡eres el mejor padre del infinito y más allá!
Saït :-¿Nos vamos a despedir de todos?
Youssef :-¡Claro que sí!
Por la noche toda la familia reunida le hizo una gran fiesta a Youssef celebrando el viaje tan largo que les espera a padre e hijo.
El día siguiente ya lo tenían todo preparado para partir: agua, comida, una manta para el frío y el transporte, y los dos camellos más rápidos que tienen .
El viaje empezó siendo agotador des del primer día por culpa de los camellos. Aunque sean los más rápidos del rebaño son lentísimos y pesados.
El viaje duró hasta trece días. El último día no les quedaba comida, suerte que desde el noveno día estaban viajando por pueblos y suerte que un hombre que también se dirigía a la ciudad les dio todo lo que necesitaron .
Ese hombre se llamaba Isaac .
¡En mediodía llegaron al destino final!
Youssef :-Gracias papá por proponerme que viniéramos y a tí Isaac por recogernos.
Isaac :-De nada. Adiós .
Saït :-De nada hijo y gracias de verdad, Isaac te lo agradezco. Adiós.
Saït :-¿Dónde quieres ir Youssef ?
Youssef :-A la plaza más grande .
Luego, cuando llegaron a la plaza, Youssef levantó la cabeza, donde había televisores y observó atentamente el juego que mostraban: futbol.
Le encantó el juego en equipo que estaba viendo en aquel instante. Youssef “se obsesionó”.
Al padre le encantaba mirar cómo su hijo disfrutaba viendo jugar al futbol .
El día siguiente Saït le llevó a un parque de la ciudad para que pudiese jugar a futbol .
¡Había muchos niños!
Youssef :-¿Puedo jugar?
-Sí .Contestaron otros niños .
Mientras ellos jugaban un partido su padre se fue a hacer unas compras .
Youssef jugaba de delantero centro pero no metía ni una, ni siquiera le daba al balón .
Una vez marcaron penalti a favor del equipo de Youssef.
Youssef :-Lo puedo tirar?
-Sí dijeron los niños .
Youssef :-¡Gol!
Desde aquel momento Youssef quiso ser profesional y llegar a jugar con la selección de su país .
Cuando su padre terminó las compras se fue a recogerlo, pero Youssef estaba triste porque quería quedarse a jugar .
Saït le compró como regalo un balón pero sin que lo supiese Youssef .
Youssef :-Papá, ¿cuándo llegaremos?
Saït :-No lo sé .
Youssef :-¿Tenemos comida?
Saït :-Casi nada .
Youssef :-De acuerdo .
Cuando llegaron a su casa, rápidamente se fue a ver el rebaño, a observar las cabras y los otros camellos .
Suerte que estaban bien .
Cuando terminó de darles de comer su padre dijo :
Saït :-Coge esto con los pies .
Youssef :-¡Un balón!¡Oh gracias papá, eres el mejor!
Después del gran regalo de Saït, Youssef cada día cuando iba a ver el rebaño, daba más de veinte toques al balón, hasta que llegó a convertirse en uno de los mejores futbolistas de Argelia .
Matías Gámez 5ºA